1 berenjena
8 lonchas de jamón de york
12 tranchetes
1 sobre de queso rallado
Aceite de oliva
Para rebozar:
1 huevo
harina
Para la bechamel:
2 cucharadas de harina
2 cucharadas de aceite de oliva
Leche
Sal
ELABORACIÓN:
Para hacer la bechamel ponemos 2 cucharadas de aceite de oliva en una
sartén mediana-grande y cuando esté caliente añadimos las dos cucharadas
de harina y removemos bien. Con el fuego alto, pero sin pasarse, vamos
añadiendo chorritos de leche poco a poco sin parar de remover, hasta
que la bechamel esté con el espesor que queremos. En este caso no
queremos que esté muy espesa. Le ponemos dos pellizcos de sal y la reservamos.
Ponemos un chorro de aceite en una sartén grande, que cubra bien el fondo, y lo ponemos a calentar a fuego medio-alto. Pasamos cada rodaja de berenjena primero por la harina y luego por el huevo, escurrimos un poco y a la sartén. Dejamos que se haga un ratito por cada lado para que la berenjena esté blandita (pinchamos con un tenedor para comprobar). Cuando estén hechas las sacamos a un plato con papel de cocina para que absorba el aceite.
En una fuente de horno un poco alta, tipo pyrex, colocamos una capa de rodajas de berenjena rebozada en el fondo. A continuación una capa de jamón de york encima y 6 tranchetes de queso sobre el jamón. Repetimos y ponemos capa de berenjena, de jamón y de queso. Para terminar ponemos otra capa de berenjena arriba. Ahora vertemos la bechamel que hicimos mientras se escurría la berenjena, que entre bien por los bordes, y cubrimos con queso rallado.
Teniendo el horno precalentado a 180º ponemos la fuente en la parte alta del horno para que se gratine el queso, en pocos minutos estará listo.













